Raimundo Santander y la Orquesta del Viento

“PASA EL TIEMPO Y ME DOY MÁS CUENTA QUE LO IDIOSINCRÁTICO DE LA ORQUESTA DEL VIENTO ES EL DIBUJO EN VIVO”

Conversamos con Raimundo Santander, director musical y fundador de La Orquesta del Viento. Con él hablamos de la evolución que han tenido desde su fundación, de cómo nació esta búsqueda de sonidos identitarios y de cómo las ilustraciones a cargo de la destacada artista visual, Sol Díaz, son el eje fundamental de su trabajo.

Por, Graciela Salinas Vergara.

¿Cómo surge y cómo ha evolucionado La Orquesta del Viento?

“Yo vengo de un background jazzero, diría yo. Estudié jazz desde los 15 años. Saqué mi primer disco, de jazz propiamente tal, que se llamó Catorce (…) me acuerdo que estaba moviendo ese proyecto, y me di cuenta que si quería, por ejemplo, internacionalizar un poco mi carrera, tenía que hacer algo más local.

Estando acá en Chile yo siento que se da muy fácil adscribir a esa teoría de la isla que somos en el mundo y mirar con ansiedad o con anhelo las expresiones musicales afuerinas. En caso del jazz, para qué decir, que viene directamente desde el imperio (…) Entonces, sumido en este yo diría “arribismo musical” de querer ser como son los jazzistas de verdad, logré desarrollar mi carrera hasta que saqué mi primer disco, y con esta reflexión sobre cómo salir del país y mostrar mi música fuera, dije “tengo que hacer algo más local”.  Eso calzó con una cosa personal, con un anhelo de transformación y encuentro con lo que uno es. Porque tú, yo y mucha de la gente con la que compartimos el planeta tiene ese impulso de autoconocimiento”.

Raimundo cuenta que dentro de esta búsqueda, realiza junto a Sol Díaz, la reconocida artista nacional que da vida a las ilustraciones de La Orquesta del Viento, un viaje a Bolivia que resulta determinante para encontrar esos sonidos que nos hablan de lo identitario.

“Fue un viaje de pololos. Ella llegó inspirada, hizo un libro que se llama La Hoja Naranja y yo llegué inspirado y fundé La Orquesta del Viento. Nació en un papelito. Yo ahí dibujé un grupo y en el grupo había distintos instrumentos, más tirado todo hacia lo chileno, sudamericano. Ahí fundé lo que en un primer momento se llamó Raimundo Santander Quinteto, nombre que tuvo breve vida. Luego, La Orquesta del Viento, que era un quinteto con percusión, batería, contrabajo, piano y mi guitarra eléctrica”, comenta Raimundo.

Pronto vino el primer disco y dos giras. La primera fue al sur y llegaron hasta Puerto Natales. En la segunda abarcaron desde La Serena hasta Putre, recorriendo así gran parte del país. Para el segundo disco la orquesta ya había crecido e incorporado a músicos como Ramiro Durán (guitarra) y José Navarro (vientos andinos). En ese tiempo también realizaron proyectos importantes en su carrera como lo fue Pobla Jazz. Raimundo describe estos momentos como el “peak idiosincrático musical” de La Orquesta del Viento.

Ya hablamos de lo musical, ahora ¿cómo se integra el componente visual, a cargo de Sol Díaz?

 Ese es el tema fundamental de la orquesta. Pasa el tiempo y me doy más cuenta que lo idiosincrático de La Orquesta del Viento es el dibujo en vivo de la Sol. Yo toco harto en Thelonious, que es, yo creo, el epicentro del jazz en Chile, y hubo un evento que organizó Felipe Peña, un colega guitarrista y actor también. Era una serie… un ciclo de puros guitarristas que se llamaba Jazz e Imágenes. Entonces invitó a varios guitarristas (…) a hacer un experimento en vivo, con algo relacionado al arte visual, que podía ser, no sé… proyectar una película. Entonces yo le pregunté a la Sol, “¿tú puedes dibujar y proyectar?” y me dijo, “sí, se puede, hay que hacer una conexiones no más”. Así en Thelonious estrenamos este proyecto (…) Funcionó, funcionó harto y se transformó en el sello de La Orquesta del Viento, porque la Sol ha desarrollado un estilo gráfico bien original, que en lo cromático tiene mucho esa cosa roja, terrosa del norte”, describe.

Ahora yendo al próximo concierto, ¿qué nos puedes adelantar de la presentación en el ciclo “Poéticas de la música”?

El 22 de agosto vamos a llevar el formato cuarteto más dibujo en vivo. No del mismo repertorio pero, bueno, algunos temas en las todas bandas sobreviven desde el inicio de los tiempos, los más insignes, los que más les gustan a la gente, etc. Será interesante, más ahora que estamos preparando el tercer disco”, agrega Raimundo.

¿Te gustaría comentar algo sobre este disco nuevo, hacia donde van esos sonidos?

 “Bueno, la función armónica antes la tenía el piano. Después la tuvo el piano con la guitarra. Ahora la tiene sólo la guitarra (…) El piano es un instrumento que yo considero occidentalísimo y la guitarra de palo es un instrumento más universal, creo yo (…) está repartida en todo el folclore de Latinoamérica entonces altiro tiene un sonido.

Hay una cosa logística también que va moldeando los proyectos y creo que en algún momento la percusión y los vientos andinos, aunque los busqué, después me parecieron un poco lugar común como para seguir explorando por ahí. Me pregunto ¿cómo alcanzar una idiosincrasia musical?, una identidad sin recurrir a estos gatilladores que son de asociación inmediata, porque suena una quena, una zampoña ¡y te vas altiro a los Andes! en un segundo. Entonces ahí hay una identidad, pero ¿dónde hay una más propia?, más mía, por así decirlo más centrina… no sé, ¿cómo la puedo alcanzar? En eso estamos ahora.

También creo que la búsqueda, una de las más difíciles en las que estamos, es la de tocar para el dibujo y no que el dibujo exista para la música. Nosotros estamos de espalda a él por lo general, entonces ¿cómo hago para complementar el dibujo y no siempre al revés? Una de mis metas es llegar a un punto en que realmente la obra de La Orquesta del Viento no pueda entenderse sin el uno o el otro”.

5ta sesión ciclo “Poéticas de la música en Chile”

Miércoles 22 de Agosto 2018

Sala Master (Miguel Claro 509, Providencia, Santiago)

21,30hrs

Entrada Liberada